Hay un tipo de tiempo que solo existe junto al mar. Las horas dejan de ser horas y se convierten en luz: el brillo plateado de la marea matutina, la cálida sal del mediodía, el rubor de una tarde isleña, la quietud del crepúsculo, las luces del puerto al anochecer.
Marea y tiempo son ocho pulseras elásticas, cada una una hora de ese día perfecto junto al agua. Piedras naturales, perlas de agua dulce y howlita blanca, adornadas con pequeños tesoros dorados de la orilla: una tortuga marina, una palmera, una concha de vieira, una estrella de mar.
El tiempo y la marea no esperan a nadie, así que vale la pena llevar puestos los momentos que queremos conservar. Encuentra tu hora junto al mar y llévala contigo.